Comunidad de las rocas

Los musgos y líquenes pueden absorber los nutrientes de la roca y del agua de lluvia a través de toda su superficie. Así, transforman lo inorgánico en orgánico, constituyendo al morir la primera capa fértil de tierra.

En Tandil la comunidad de líquenes está dominada por el género Parmelia (parecido a una lechuga grisácea). En el sendero también son frecuentes el género Usnea (Barba de viejo), muy sensible a la contaminación, aquellos bien adheridos a la roca (Verrucarria sp) y los más anaranjados (Lecanora auriantiaca).

¿Qué plantas crecen entre las grietas y cuáles sobre la roca más desnuda, vecinas a los líquenes? En esas grietas es frecuente ver unos pequeños pastitos adaptados a crecer allí (fisurícolas) como Dantonia ciliata. Son de las primeras en aparecer sobre el colchón orgánico; luego seguirán otras.

Ente las adaptaciones más curiosas de nuestra flora encontramos a la orquídea Geoblasta penicilata, cuyo quinto pétalo aparenta ser un moscardón hembra confundiendo al macho que al intentar copularla la poliniza.

Otras interesantes adaptaciones nos muestran “Records de resistencia”: Wigginsia tephracantha, el cactus de Tandil, puede vivir con un solo 1 mm de agua al año. Podés buscar entre los cactus del sendero o las sierras a la única especie endémica de Tandil. Un dato: tiene 13 “costillas”  o gajos y los otros cactus 20 o más.